San Juan, Puerto Rico. El Gobierno de Puerto Rico y representantes del sector salud lanzaron una ofensiva conjunta para evitar un posible colapso financiero del programa Medicaid en la isla, ante el riesgo de que más de 1.3 millones de ciudadanos queden expuestos a perder acceso a servicios médicos y medicamentos a partir de 2027. La preocupación surge debido a la incertidumbre sobre la continuidad y equidad de los fondos federales asignados al territorio.
Las autoridades confirmaron la firma de un memorando de entendimiento multisectorial con el objetivo de presentar un frente común ante el Congreso y agencias federales en Washington D. C.. La iniciativa busca garantizar estabilidad presupuestaria y evitar el denominado “abismo fiscal” que amenaza el sistema de salud puertorriqueño en los próximos años.
Actualmente, cerca de la mitad de la población de Puerto Rico depende del Medicaid para recibir atención médica, tratamientos especializados y compra de medicamentos esenciales. Líderes del sector advirtieron que una reducción significativa en los recursos federales tendría consecuencias directas sobre hospitales, aseguradoras, médicos y pacientes, especialmente en las comunidades de menores ingresos.
El acuerdo reúne a funcionarios gubernamentales, proveedores de salud, aseguradoras y organizaciones médicas, quienes coincidieron en la necesidad de lograr igualdad en la asignación de fondos respecto a los estados de Estados Unidos. Analistas consideran que el desenlace de las negociaciones podría definir el futuro del sistema sanitario de la isla y el acceso a servicios básicos para millones de residentes.
